domingo, 8 de junio de 2008

Puertas....sin picaporte

Estamos en la parada.
El colectivo frena.
La puerta se abre.
Uno entra.
La puerta se cierra.
Ya no hay vuelta atrás.
Así nos bajemos en la próxima cuadra.
Ya no vamos a estar en el punto de partida.

Entre la mente y ese colectivo existe un paralelismo.
Por mas divagante y descabellado que pueda esto aparentar.

Existen ciertas puertas que al cruzarlas ya no tienen vuelta atrás.
La primera es el despertar de la conciencia.
En un momento dado entre la niñez y a adolescencia,
damos cuenta de nuestros propios pensamientos.
A partir de ese momento la conciencia nos acompañara
por el resto de nuestro días, sin excepción.
El desengaño del amor.
El desengaño de la amistad.
Y así podría enumerar miles...
Cada puerta que se cruza marca un quiebre en nuestra vida.
Y nunca mas somos los mismos.
Sera esa la explicacion/justificacion del deterioro del alma?
En parte, quizás.
Somos animales de razonamiento.
No somos capaces de ser ni una cosa ni la otra.
No somos animales porque podemos razonar y decidir.
No somos seres racionales cuando elegimos no serlo.
Y nosotros somos la evolucion?
Después de la vigésimo séptima puerta cruzada,
cada vez creo mas que lo nuestro es un proceso involutivo.

27 puertas, y van....


Dario

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